Un fallo de Mar del Plata redefinió el estándar de seguridad bancaria frente al phishing
Resumen del caso
La Justicia condenó a un banco a abonar más de 26 millones de pesos a una clienta que fue víctima de un fraude por correo falso. El juez entendió que la entidad incumplió su deber de seguridad al no detener operaciones atípicas —entre ellas, transferencias asociadas a conexiones desde el extranjero— y sentó un precedente exigente sobre el blindaje digital de las cuentas.
Análisis de DefensaYa
Desde DefensaYa vemos en este fallo un giro hacia la responsabilidad objetiva de los bancos por el canal digital: no basta ofrecer “home banking”; hace falta orquestar alertas, límites y bloqueos ante conductas inusuales con la misma diligencia con la que se promete conveniencia. Para el consumidor, el mensaje es claro: la protección ya no puede quedar solo del lado de la clave o del antivirus — las entidades deben asumir el costo de fricciones (validaciones, geolocalización, doble factor) que eviten el vaciado de cuentas. La tecnología legal se cruza con la ciberseguridad: plataformas como la nuestra existen justamente para mapear rápido qué exigir y cómo documentar un reclamo cuando el banco no cumple con ese deber reforzado de seguridad.